El aislamiento de las tuberías de vapor es una de las formas más-rentables de reducir la pérdida de calor y mejorar la seguridad de la planta. Un sistema de aislamiento de tuberías de vapor bien-diseñado hace tres cosas: reduce el desperdicio de energía a lo largo de las líneas de distribución, mantiene las temperaturas de la superficie lo suficientemente bajas para evitar quemaduras y protege la tubería de la condensación y la corrosión.
La selección de materiales es clave. La lana mineral y el silicato de calcio se adaptan a tuberías principales de temperatura media-a-alta, la lana de vidrio funciona para secciones de temperatura-baja y las mantas de aerogel se adaptan a espacios reducidos donde se requiere un aislamiento fino. Nunca se deben usar espuma de poliuretano y goma en líneas de vapor - ya que no pueden soportar el calor.
Siga algunas reglas de instalación para un rendimiento confiable:
·Calcule el espesor económico equilibrando el costo de energía con la inversión en aislamiento.
·Colocar aislamiento grueso en dos capas al tresbolillo para evitar puentes térmicos
·Sellar adecuadamente el revestimiento metálico para que el agua de lluvia nunca pueda alcanzar el aislamiento.
·Utilice cubiertas extraíbles en válvulas y bridas para facilitar el mantenimiento.
Finalmente, inspeccione periódicamente. El aislamiento mojado o dañado multiplica la pérdida de calor y puede causar corrosión oculta debajo. Con la selección correcta del material, el espesor y las comprobaciones de rutina, un sistema de aislamiento de tuberías de vapor brindará ahorros de energía confiables durante años.

